viernes, 28 de junio de 2013

Algunas maravillas de la fotográfica científica




UN CAZA F-18 BLUE ANGEL 
de la Armada de EE.UU. en vuelo transónico sobre la bahía de San Francisco deja tras sí signos de las ondas de choque. Estas comprimen el aire que rodea al aparato; el aire se expande enseguida y se produce una condensación visible de la humedad. La estela blanquecina sobre el agua se debe al fuerte “viento” que las ondas de choque inducen detrás de sí.




LA FOTOGRAFIA ESTRIOSCOPICA 

del reventón de un globo infantil muestra que el material se trocea rápidamente y deja ver en el interior una burbuja globular de aire comprimido. Pese a que la forma inicial del globo no es esférica, la onda de choque sí lo es. Los colores de esta imagen se deben a un filtro de color que sustituye al fi lo de cuchilla.






















CON IMAGENES DE VIDEO ULTRARRAPIDAS se aclaran las diferencias entre el disparo de una pistola del .45 (izquierda) y el disparo de la misma arma equipada con silenciador. Sin éste, los gases de la pólvora se expanden lateralmente cuando salen por la boca en pos de la bala, provocando una intensa onda expansiva que se percibe como un fuerte estallido. Con el silenciador, se reduce la expansión lateral, se debilita la onda expansiva y se percibe un ruido de chorro, más un siseo que una detonación.



UNA FOTO, OBTENIDA CON UNA EXPOSICION DE 1 microsegundo, de un plátano iluminado directamente revela lo que le ocurre cuando lo atraviesa una bala de rifle del calibre .22. Muestra cuán destructivas pueden ser para los tejidos blandos y las sustancias celulares las balas de gran velocidad y las ondas de choque que las acompañan


Fuentes:
Gary S. Settles, “Toma ultrarrápida de imágenes de ondas de choque, explosiones y disparos”, Investigación y Ciencia, mayo, 2006

Renato Picerno
Comunicación
Museo Interactivo de Ciencia



No hay comentarios:

Publicar un comentario